Agosto 19, 2009...6:38 pm

El Viaje Astral

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“Después de la gran explosión, todo fue un caos. Alrededor del universo grandes estrellas iniciaron con su campo electromagnético atraer planetas alrededor de sus orbitas, así como es atraído un electrón por la atracción de un núcleo donde se encuentran protones y neutrones.”  Recordaba las palabras dichas por uno de los sabios, pero no encuentra la planta de la juventud señalada por Utnapistim, como forma para posponer la

La búsqueda de la planta de la vida comenzó cuando el rey de Uruk, nacido de padre mortal y madre divina.  Había pasado muchos años buscando a su primogénito y por fin su esposa había engendrado un varón, con muchos problemas desde su nacimiento por lo cual los médicos no le dieron muchas esperanzas. Viendo la forma como los dioses se habían confabulado para no dejar a su dinastía continuar con su mandato, la única forma era hablando con Anu sobre su problema  en su morada Celestial.

En las noches previas a embarcarse en la aventura, el rey Gilgamesh soñó con “las estrellas reunidas en el cielo. Un objeto bajando de los cielos. El pueblo de Uruk reunido a su alrededor, mientras los nobles besaban sus pies. El mantenía su frente elevada.” La interpretación la tomo él como una invitación de Anu.

El rey emprende su viaje distante, acompañado de su gran amigo Enkidu. Su empresa era viajar a las grandes montañas de Tilmun, teniendo así más facilidad para ascender  a la morada de los dioses. Durante el camino se encuentran con otras civilizaciones, y entre una de ella un sabio le aconseja que consiga primero el consentimiento y ayuda de un dios llamado Shamash encargado en la tierra. Indicándole el sitio adecuado donde se tiene que dirigir para encontrar el dios en las inmediaciones de Tilmun, estos emprenden su aventura  nuevamente. El rey y su compañero alcanzaron sus inmediaciones. Era una zona restringida protegida por temibles guardianes. Al llegar se sentían muy cansados y decidieron descasar por la noche. Al costarse el rey soñó “La tierra de arriba se venía abajo, el resplandor era irresistible, apareció un hombre y me saco bajo la tierra caída. Me dio agua y me calmo mi corazón.” En mitad de la noche lo despertó  un estruendo sobre la tierra, los cielos tronaron, la noche se hizo de día. Vio un relámpago sin lluvia, las nubes se hinchaban y vio una gran llama en el cielo la cual se desapareció.

Sobrecogido por lo sucedido decide alcanzar su destino, sin importarle el enfrentamiento con los guardianes. Gilgamesh con su fuerza sobrenatural, reconocido por su pueblo por levantar las murallas de Uruk en 6 años para defenderlos de sus enemigos, haber combatido con una la más imponente fiera del continente oceánico  y haber derrocado en combate al dios de las guerras.  Tras vencer al feroz guardián utilizando su espada, regalada por Enki dios protector de los humanos en la tierra, en una lucha a muerte. Se moviliza así a la montaña de Mashu, donde se puede ver a Shamash elevarse a la bóveda de los cielos. Una vez en la cueva de este pidió protección y apoyo. Este dios lo ayuda, pero le dice que dentro de la montana hay unos guardianes con espadas de luz encargados de las puertas del cielo en la tierra. El rey se dirige al interior de la montaña con su amigo. Al llegar  les explica su viaje y el objetivo de su empresa.  Como el rey era hijo de madre divina los guardianes no le pusieron problema, además Shamash estaba intercediendo por él, pero a su amigo no lo dejaron subir, porque la única forma para alguien mortal  pudiese viajar  era que fuera invitado por uno de los dioses de los  cielos.

El rey comienza a caminar por un sendero invadido por la oscuridad, escucha tronar la tierra comienza a ver un hilo de luz a través de una hendidura que se iba haciendo más amplia, entra a un resiento donde ve el objeto con el cual había soñando antes de salir de su natal Uruk.  La obra de Anu estaba  enfrente a él, como si alguien hubiera estado allí varias veces y hubiera hecho muchos viajes, se puso el traje, se coloco el casco de los dioses, se monto en la obra. Tomando las herramientas que veía, sabía que eso lo iba a guiar a la morada de los dioses. Una vez cuando se levanto su cuerpo como lo había soñando vio como se veía la montaña a lo lejos, como se iban viendo cada vez más pequeña. Vio el nacimiento de los ríos Éufrates y Tigris, vio su llegada al continente oceánico.  Vio Eridu, Ur y a babilonia al mismo tiempo. También vio las grandes construcciones de sus descendientes del Nilo.  Vio el mundo como una esfera que se fue perdiendo bajo sus pies, comenzó a ver la oscuridad del universo con sus grandes astros, hasta que vio el último planeta de su sistema llamado Pluto.

“Mucho antes que el hombre existiera en la tierra, y que la tierra existiera en su órbita actual, entro un gran planeta a tu sistema solar llamado Nibiru, haciendo estragos y cambiando la posición de los planetas, y dejando solo la mitad de Tiamat el cual ahora es tu planeta” Estaba desesperado tenía tanta información para darle a su pueblo, pero no sabía donde había colocado la planta.

La llegada del rey a la morada de Anu, vio un magnifico jardín con senderos que se bifurcan donde frutas y arboles tenían incrustadas piedras semipreciosas,  encontrándose al final de este una casa con forma de pirámide donde vive su antepasado Utnapistim, el héroe del diluvio, había escapo de la muerte al ser llevado a la Morada Celestial hace unos 300 años junto con su esposa.  Pero para ellos era como si hubieran vivido tres años. Ahora vivían en este paraíso donde estaba aprendiendo  las escrituras y lenguas de distintas civilizaciones.  Al plantearle el problema al antepasado, el rey se encontró con una respuesta decepcionante “el  Hombre, no puede escapar a su destino mortal.-le ofreció  una forma de prolongar la vida, al revelar dónde encontrar la planta para la juventud y termino diciendo-el hombre se hace joven en la vejez.”

“el ser humano es un universo de átomos que conforman organelos, los organelos conforman células, las células conforman órganos, los órganos conforman sistemas, y los sistemas el ser humano” Recordando las palabras de otro sabio de las ciencias naturales, el mismo que le enseño que hacer con la planta una vez estuviera frente a su hijo. Triunfante el rey con la planta en la mano regresa a la tierra, pero tal como lo quiere el destino, pierde totalmente la planta en su viaje de vuelta.  Cuando regresa a su pueblo de Uruk, estaba con las manos vacías.

Pelao

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